Existen varios tipos de patología craneal, siendo posiblemente la plagiocefalia la más conocida. Para explicarlo de manera sencilla vamos a clasificar los tipos de patología craneal en dos: las malformaciones craneales y las deformidades craneales.

Malformaciones craneales

Se producen por un cierre prematuro de una o varias suturas craneales (conocidas como craneosinostosis). El tratamiento principal debe ser la cirugía y la colocación de una órtesis (un casco), y se combina con tratamiento de fisioterapia.

Deformidades craneales

Las deformidades craneales son provocadas por causas prenatales o causas postnatales.

Las causas prenatales pueden ser malas posiciones intrauterinas, un parto prolongado, un embarazo múltiple, prematuridad y el uso de instrumental en el parto (como fórceps, ventosas, kiwi…).

Las causas postnatales pueden ser un exceso de tiempo boca arriba del bebé, una tortícolis congénita que dificulta la movilidad de la cabeza hacia uno de los lados, una presencia sin más de una posición de preferencia, problemas de tensión dural y una falta de actividad muscular o hipotonía.

Dentro de las deformidades craneales nos encontramos estos tipos:

  • Escafocefalia.

La cabeza es más alargada y estrecha. Es más común en bebés prematuros.

  • Braquicefalia.

La cabeza es más corta y mucho más ancha. Se suele acompañar de un aplanamiento occipital bilateral.

  • Plagiocefalia.

La cabeza está más aplanada de un lado de la parte posterior (en forma oblicua). Puede estar presente desde el nacimiento o desarrollarse en los primeros meses de vida. Normalmente se asocia a un problema que impide el movimiento del cuello en todo su rango, como puede ser por ejemplo una tortícolis.

¿Cómo se diagnostican?

Se pueden diagnosticar a través de antropometría:

  • Medición con cinta métrica.

Nos puede indicar si existe un retraso en el desarrollo craneal.

  • Craneómetro.

Se puede medir el ancho y el largo del cráneo. Además nos permite calcular el índice cefalométrico (IC). El valor a su vez se interpretará con una gráfica en la que se refleja la edad y la medición.

Como curiosidad un índice normal estaría entre un 75-85%. Si el índice resultara por debajo de 75% tendríamos una escafocefalia, mientras que si saliera por encima de un 85% nos encontraríamos ante una braquicefalia.

Tratamiento

Fisioterapia

A través de la terapia manual podemos trabajar la tortícolis congénita y las tensiones musculares que puedan generar el exceso de rotación y/o flexión mantenida hacia un lado. Además, podemos trabajar de manera global valorando la columna vertebral, el cráneo, la cadera; así como las membranas, la bóveda craneal, la cara y la tensión dural.

Estimulación temprana

  • Poner al bebé mayor tiempo boca abajo (»tummy time»).
  • Estimulación del desarrollo motor.
  • Estimulación visual.
  • Estimulación del control de cabeza y de la movilidad cervical.

Educación a los padres

  • Uso del cojín anti-plagiocefalia (solamente cuando sea necesario).
  • Enseñar actividades para el trabajo del »tummy time».
  • Cambios posturales durante el día para evitar el exceso de presión en el mismo sitio.
  • Cambiar la cuna para que gire la cabeza al lado contrario (si lo hace al lado contrario que nos interesa).
  • Modificar la posición de los juguetes.
  • Vigilar que tenga la posibilidad de jugar/girar en todas las direcciones.

Ejemplo de cojín anti-plagiocefalia